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El Síndrome de Muerte Infantil Súbita,
SMIS (en inglés Sudden Infant Death Syndrome, SIDS)
es el fallecimiento repentino de un lactante menor de un año
que permanece inexplicado aún después de una
rigurosa investigación del caso, incluyendo la autopsia
completa, examen del lugar del fallecimiento y revisión
de la historia clínica del lactante (Willinger et al.,
1991).
El SMIS es
- la principal causa de muertes infantiles entre un mes y
un año de edad, siendo la mayoría de las muertes
entre los 2 y 4 meses
- repentino y silencioso—el lactante se encontraba
aparentemente sano
- una muerte a menudo asociada con el sueño y sin
signos de sufrimiento
- un desorden médico reconocido
- determinado solamente después de una autopsia, un
examen del lugar del fallecimiento y una revisión
de las historias clínicas del lactante y su familia
- diagnosticado por exclusión
- una muerte infantil que deja preguntas sin respuesta, causante
de intenso dolor para los padres y la familia
El SMIS no es
- evitable, pero se puede reducir el riesgo poniendo al bebé de
espaldas para dormir, sobre una superficie firme, asegurándose
que el ambiente esté libre de humo de tabaco (cigarrillo)
y manteniendo al bebé en un ambiente fresco, evitando
que se acalore
- sofocación
- causado por vómitos o asfixias o enfermedades menores
tales como resfríos o infecciones
- causado por las vacunas contra la difteria, pertussis,
tétanos (DPT) u otras inmunizaciones
- contagioso
- debido al maltrato o descuido de los niños
- la causa de todas las muertes infantiles inesperadas
¿Cuáles Son sus Características Más
Comunes?
El SMIS es sorpresivo, ocurre generalmente
en niños menores de un año, aparentemente sanos.
Una muerte rápida, generalmente durante el sueño.
Es raro que ocurra durante el primer mes de vida. Aunque puede
ocurrir en niños mayores, la mayoría de los casos
se presentan entre los 2 y 4 meses de edad (AAP, 2000).
La mayoría de los casos de SMIS en
los Estados Unidos ocurren en el otoño y el invierno,
más que en primavera y verano. Es más común
en los niños que en las niñas (en una proporción
de 60 por ciento de niños y 40 por ciento de niñas).
Los lactantes Africano-Americanos y Indígena-Americanos
tienen de dos a tres veces más probabilidades de morir
de SMIS que otros lactantes (AAP, 2000; NICHD, 2001). Diversas
agencias del gobierno han intensificado sus esfuerzos para
proporcionar información actualizada sobre SMIS a estos
sectores de la población.
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¿Cuántos Bebés Mueren de SMIS?
En los Estados Unidos el promedio anual de
muertes debidas a SMIS entre los años 1983 y 1992, fue
entre 5,000 y 6,000. En los últimos años, especialmente
desde mediados de los noventa, el número de muertes
ha disminuido significativamente. El Centro Nacional de Estadísticas
de la Salud (National Center for Health Statistics, NCHS) informó que
en el año 2002 murieron, en los Estados Unidos, 2,295
lactantes menores de 1 año de edad a causa de SMIS (NCHS,
2004). A pesar de ello, si se considera el número anual
de nacimientos vivos, el SMIS continua siendo el mayor causante
de muertes de lactantes entre un mes y un año de edad
y, en general, el tercer causante de muerte en menores de un
año de edad (NCHS, 2004).
Aunque la tasa total de muertes por SMIS
ha disminuido en toda la población de los Estados Unidos,
se mantienen disparidades y prevalecen factores de riesgo en
ciertos grupos de la población. Las tasas de SMIS son
más elevadas en grupos Africano-Americanos y Indígena-Americanos
y más bajas en grupos Asiáticos e Hispánicos
(NICHD, 2001).
| Todas |
2,295 |
57.1 |
| Blanca |
1,269 |
55.2 |
| Africano-Americano |
642 |
110.9 |
| Indígena-Americano |
52 |
123.3 |
| Asiático/Isleño del Pacífico |
51 |
24.3 |
| Hispánico |
260 |
29.7 |
*Por
100,000 nacimientos vivos por grupo.
Fuente: NCHS, 2004.
Mathews, T.J., Menacker, F., MacDorman, M.F. Infant Mortality
Statistics from the 2002 Period Linked Birth/Infant Death Data
Set. National Vital Statistics Reports; Vol. 53, No. 10. Hyattsville,
Maryland: National Center for Health Statistics. November 24,
2004.
¿Cómo Diagnostican los Profesionales una Muerte
por SMIS?
Por definición, un diagnóstico
de muerte por SMIS requiere una autopsia completa, una investigación
exhaustiva del ambiente en que ocurrió el fallecimiento
y una historia clínica. Un diagnóstico de muerte
por SMIS se establece después que todas las otras probables
alternativas han sido descartadas, es decir, el diagnóstico
de SMIS es por “exclusión.” La causa de
una muerte infantil puede ser determinada, a menudo, solo a
través de un proceso de recolección de información,
de complejas pruebas forenses, y a través de entrevistas
con los padres, con otros responsables del cuidado de los niños
y con médicos.
Los expertos médicos y legales se
basan en tres métodos para determinar una muerte por
SMIS:
- una completa investigación del lugar del fallecimiento
- una autopsia
- una revisión de los registros y las historias médicas
del lactante y de su familia.
Frente a una muerte repentina, inexplicada,
los investigadores, incluyendo médicos forenses, recurren
a otros expertos forenses que aplican sus conocimientos médicos
y legales para ayudar a determinar que la causa de muerte por
el SMIS no es una excepción.
En la mayoría de los casos, la investigación
de la muerte es llevada a cabo por un médico legista
del condado, distrito o estado en que ocurrió. En los
casos que se presume la muerte por SMIS, generalmente se requiere
una investigación exhaustiva del lugar del fallecimiento
por la policía. El médico legista recoge información
en el lugar del fallecimiento y la historia del caso y entrega
esta información al patólogo (quien tiene una
certificación profesional o acreditación en patología
forense). El patólogo realiza o supervisa la autopsia
y evalúa sus resultados, junto con los de la investigación
de la escena de la muerte y la historia clínica para
determinar si la causa de la muerte ha sido SMIS. El patólogo
emite un diagnóstico de SMIS cuando no existe ninguna
otras causa aparente de muerte del lactante. (Valdes-Dapena,
1995).
1. Una Completa Investigación
del Lugar del Fallecimiento
A pesar de que puede ser emocionalmente doloroso para la familia,
la investigación del lugar del fallecimiento puede ayudar
a iluminar la causal de la muerte al proporcionar un registro
detallado de la ubicación y circunstancias del fallecimiento.
El investigador intentará, por lo tanto, obtener la
mayor información posible sobre los eventos que precedieron
al fallecimiento, hasta el momento mismo de la muerte.
El Centro de Control y Prevención
de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention,
CDC) ha desarrollado una serie de orientaciones para llevar
a cabo el examen de la escena del fallecimiento de la muerte
súbita, inexplicada, de un lactante (CDC, 1996). Las
jurisdicciones locales pueden utilizar estas orientaciones
o desarrollar sus propios protocolos para investigar una muerte
súbita, inesperada, de un lactante.
El investigador hará preguntas neutras,
abiertas, tales como: ¿Me puede relatar lo que pasó? ¿Qué edad
tenía el bebé? ¿Cuánto pesaba el
bebé? ¿A qué hora acostaron al bebé? ¿A
qué hora se durmió el bebé? ¿Quién
vio al bebé vivo por última vez? ¿Quién
descubrió al bebé muerto y qué hizo esa
persona? ¿En qué posición se encontraba
el bebé cuando lo encontraron muerto? ¿Estaban
los cobertores (colchas, cubrecamas) cubriendo su cabeza? ¿Se
intentó una resucitación cardio respiratoria
(CPR)? ¿Compartía el bebé la cama con
alguien? ¿Cuál era el estado general de salud
del bebé? ¿Había estado enfermo recientemente?
La persona que investigue la muerte tomará nota
del estado en que se encuentra la habitación en que
ocurrió la muerte; las condiciones de la cuna o ambiente
en que dormía; los objetos que se encontraban en la
cuna, si es que había; si había medicinas en
el lugar de la muerte; como también cualesquiera otros
elementos extraños o peligrosos, tales como objetos
aguzados o bolsas plásticas. El investigador tomará nota
del comportamiento de las personas presentes en el lugar de
la ocurrencia de la muerte. También tomará fotografías
del lugar de la muerte y anotará la temperatura de la
habitación. Es muy probable que los investigadores retiren
elementos de la cuna del bebé (por ejemplo, sábanas,
cobertores, etc.), objetos que se encuentren en la cuna (por
ejemplo, juguetes o botellas), o cualquier elemento extraño
o peligroso que se encuentre próximo al lugar del fallecimiento.
2. Autopsia
La autopsia proporciona evidencias de las causas de la muerte
mediante el examen del cuerpo y sus órganos vitales
y el examen microscópico de muestras de tejidos. Una
autopsia es particularmente importante cuando se sospecha
una muerte por SMIS, debido a que no se puede hacer un diagnóstico
definitivo sin un completo examen post mortem. Se estima
que en un 15 por ciento de los casos en que se sospecha SMIS,
la autopsia identifica otra causa del fallecimiento, tales
como enfermedades, desórdenes genéticos, como
también lesiones no intencionales o muerte no natural.
(Valdes-Dapena, 1995). Además, si alguna vez se llega
a descubrir la causa (o causas) del SMIS, lo más probable
es que ésta se detecte a partir de las evidencias
que se recogen mediante un completo examen patológico.
Una autopsia puede ayudar a los padres y
a otros encargados del cuidado de los bebés a enfrentar
la muerte de éstos. Según la conocida experta
Marie Valdes-Dapena, M.D., los padres necesitan saber las causas
de la muerte; como también saber que ésta no
podía ser predicha o evitada (Valdes-Dapena, 1995).
Más aún, una autopsia que produce un diagnóstico
de SMIS ayudará a librar de toda sospecha de delito
a los padres (o cuidadores) por el sistema legal y la sociedad
en general.
Los padres generalmente están ansiosos
de consultar al patólogo después de realizada
la autopsia. La discusión de los resultados de la autopsia
ayuda, a menudo, a los padres a aceptar la realidad de la muerte
de su hijo/a. El patólogo analiza los resultados de
la autopsia, la explica dé modo que los padres puedan
comprender cómo sus resultados pueden conducir a determinar
la causa de la muerte. El patólogo debería, asimismo,
darse tiempo para responder las preguntas de los padres, haciéndolo
con “compasión, comprensión y respeto por
la dignidad de los padres y su dolor”
(Valdes-Dapena, 1995).
3. Revisión de la Historia
Clínica del Lactante y Su Familia
Una historia clínica detallada es esencial para el diagnóstico
del SMIS. Además de la investigación del lugar
del fallecimiento y de la autopsia, la revisión de la
historia clínica del lactante y de su familia, enfermedades,
accidentes, y comportamientos previos ayuda, a menudo, a corroborar
lo detectado por éstas.
(Volver al Principio)
Las Muertes por SMIS Requieren una Comprensión Especial
El sentido de normalidad y seguridad de la
familia de la víctima es seriamente perturbado por una
muerte súbita e inesperada. Estas muertes fuerzan a
la familia y las personas de su entorno a enfrentar su propia
mortalidad (Corr et al., 1991). Esto es particularmente notorio
en los casos de muerte súbita de un lactante. Se supone
que los bebés no mueren. Puesto que la muerte de un
lactante es una ruptura del orden natural, ésta es profundamente
traumática para los padres, otros miembros de la familia
y sus amigos (Arnold et al., 1997).
Al igual que cualquiera muerte súbita,
la causada por el SMIS deja a la familia en estado de shock
(trauma) y de pérdida con una necesidad urgente de entender
lo acontecido. La falta de una causa discernible, lo repentino
de la muerte y la posible participación de las autoridades
policiales hace que una muerte por SMIS sea mucho más
difícil. Una muerte por SMIS deja a la familia con una
necesidad de comprensión por parte de aquellos próximos
a la familia y de la comunidad del entorno.
Una muerte causada por el SMIS es tan trágica
como cualquier otra debida a una enfermedad o causa fácilmente
definible. Los investigadores que preparan o revisan las historias
clínicas deberían ser, por lo tanto, especialmente
cuidadosos y reconocer que la familia puede considerar este
proceso como una intrusión o, más aún,
como una intromisión de su estado de dolor. El entrevistador
deberá, también tomar en cuenta las prácticas
culturales y tradiciones de la familia. El entrevistador debería
hacer presente a la familia que, aún cuando el proceso
de obtener una historia clínica puede producir tensión,
esta información puede revelar que la muerte no podía
haberse evitado, lo que podría tranquilizar de alguna
forma a la dolorida familia.
¿Hay Formás de Reducir el Riesgo del SMIS?
No hay forma, actualmente, de evitar el SMIS,
pero hay algunas cosas que los padres y encargados del cuidado
de los bebés pueden hacer para reducir el riesgo de
una muerte causada por el SMIS. Los investigadores saben actualmente,
por ejemplo, que la salud materna y el comportamiento de la
madre durante el embarazo al igual que la salud del bebé antes
de su nacimiento parecen influir en la ocurrencia del SMIS.
Los científicos también saben
que ciertas influencias ambientales y conductuales (los llamados
factores de riesgo) pueden hacer que un individuo sea más
susceptible a enfermedades o tener mala salud. Aun cuando los
factores de riesgo no son necesariamente la causa de una condición,
su estudio permite a los científicos tener una mejor
comprensión de una enfermedad o condición, lo
que a menudo conduce a la detección de una causa.
El personal clínico y los investigadores
del SMIS continuamente tratan de identificar los factores de
riesgo que pueden ser modificables o controlables para reducir
el riesgo del lactante al SMIS. Los expertos en SMIS saben
actualmente, por ejemplo, que la posición en que duerme
el bebé, su exposición al humo del tabaco (cigarrillo)
y el exceso de abrigo cuando duermen pueden incrementar el
riesgo del lactante a sufrir del SMIS.
Posición de Dormir del Lactante
En abril de 1992, el Grupo de Trabajo sobre Posición
de Dormir del Lactante de la Academia Americana de Pediatría
(AAP) presentó una recomendación para que los
lactantes fueran puestos de espaldas para dormir y así reducir
el riesgo del SMIS. A continuación, en 1994, el Servicio
de Salud Pública de los Estados Unidos, la Academia
Americana de Pediatría, la SMIS Alliance, y la Asociation
de SMIS y los Programás de Mortalidad de Lactantes (Infant
Mortality Programs) co patrocinaron la campaña Dormir
de Espaldas (Back to Sleep Campaign), una iniciativa nacional
de servicio público destinada a dar a conocer la recomendación
de la AAP de poner a los lactantes a dormir en posición
de espaldas.
Entre 1992 and 1998, la posición de
dormir de estómago (prone) de los lactantes de Estados
Unidos, disminuyó desde más del 70 por ciento
del total a aproximadamente 20 por ciento. Durante ese mismo
período, el número de muertes por SMIS disminuyó en
más del 40 por ciento (Willinger et al., 1998; AAP,
2000; NICHD, 2001). No es sorprendente, entonces, que la mayoría
de los investigadores, responsables de políticas públicas
y profesionales que trabajan en SMIS coincidan en que esta
significativa disminución se deba en gran medida al
cambio en la posición de dormir de los lactantes (AAP,
2000).
Comparativamente, las tasas de SMIS son más
del doble en las poblaciones Africano-Americanos y Indígena-Americano
que en la población blanca. En una muestra de población
urbana Africano-Americano se encontró que el dormir
en la posición de estómago (prone) era un factor
de riesgo significativo de SMIS (Hauck et al., 2002). Estos
autores recomendaron programás de extensión educacional
para la comunidad Africano-Americano.
Otro estudio reciente sobre la relación
entre la posición de dormir del lactante y el SMIS llegó a
la conclusión que los lactantes colocados en una posición
desacostumbrada, de estómago (prone) o de lado tenían
mayor riesgo de ser víctimas del SMIS (Li et al., 2003).
Este estudio controlado de casos, en una población étnicamente
diversa, se llevó a cabo en once condados de California.
De esta investigación se originó el mensaje que
todos los bebés deberían ser siempre puestos
de espaldas para dormir, incluso para sus siestas.
Exposición al Humo de Cigarrillo
(Tabaco)
Los investigadores han concluido que si una madre fuma durante
la gestación o después del parto, pone a su hijo
lactante en una situación de mayor riesgo frente al
SMIS (AAP, 2000). Algunos estudios sugieren que la exposición
de un recién nacido al humo del tabaco (aún cuando
la madre no fume) puede estar asociada a un mayor riesgo de
sufrir del SMIS. En un enunciado de su política, de
1997, la AAP advertía que “La exposición
de los niños al humo del tabaco en el ambiente incrementa
las tasas de enfermedades respiratorias como también
aumentan las efusiones del oído medio, el asma y el
SMIS” (AAP, 1997).
Sobrecalentamiento
Según la Asociación Americana de Pediatría
(2000), existen algunas evidencias que apuntan a una relación
entre la cantidad de ropa o de cobertores que cubren a un lactante,
la temperatura ambiente, y la época del año con
un mayor riesgo de ser víctima del SMIS. El mayor riesgo
asociado con el sobrecalentamiento es particularmente claro
cuando se ponen de estómago (decúbito prono).
Por otra parte, aun cuando el número de muertes por
SMIS detectado ha sido mayor en los meses de invierno, este
incremento puede deberse a la mayor frecuencia de resfríos,
influenza y otras infecciones durante el invierno.
La Cuna del Bebé
Los investigadores y promotores de la seguridad
de los consumidores buscan permanentemente una posible relación
entre el SMIS y la blandura de la cuna (Scheers, Dayton, and
Kemp, 1998). Durante el año 2000, siete de los mayores
vendedores de cunas para bebés se unieron a la Comisión
de Seguridad de Productos para el Consumidor de los Estados
Unidos (U.S. Consumer Product Safety Commission, CPSC) para
lanzar una campaña de promoción de prácticas
de seguridad en la cuna para lactantes. Muchos comerciantes
han desarrollado campañas de utilidad pública
para extender estos mensajes a los padres y encargados del
cuidado infantil. Se espera que al circular esta información
se reduzca el número de muertes y que los responsables
del cuidado infantil reciban un mensaje coherente sobre como
asegurar un ambiente seguro para el sueño del bebé.
En recientes advertencias de seguridad, la
Comisión de Seguridad de Productos para el Consumidor
(CPSC) de los Estados Unidos ha advertido a los padres de cuidarse
de anuncios injustificados de fabricantes de elementos para
uso en la cuna, que el uso de ciertos productos pueden reducir
la incidencia de SMIS. Los padres y encargados del cuidado
de los niños necesitan estar advertidos que actualmente
no existe ningún producto que pueda garantizar que su
uso evita una muerte por causa de SMIS.
(Volver al Principio)
Otros Factores de Riesgo
Aun cuando la posición al dormir,
la exposición al humo de cigarrillo, el sobrecalentamiento
y la cuna del lactante han sido identificados como factores
de riesgo de SMIS, los investigadores han identificado varios
otros factores que pueden exponer al lactante en una situación
de mayor riesgo de SMIS.
Prácticas de Cuidado Infantil
y Reducción de Riesgo de SMIS
Varios estudios han examinado diversas influencias ambientales
o prácticas de crianza que pueden ayudar a proteger
a un lactante del SMIS (Valdes-Dapena, 1995; Hoffman et al.,
1996; NICHD, 2000). Es importante hacer notar, sin embargo,
que estos factores por sí mismos no son confiables para
predecir cómo, cuándo, por qué, o si llegará a
ocurrir una situación de SMIS.
Por ejemplo, aun cuando los investigadores
han llegado a la conclusión que la lactancia materna
es beneficiosa, no existe una clara relación causa—efecto
entre lactancia materna y reducción del riesgo del SMIS.
Otros estudios han encontrado, comparativamente, una menor
tasa de SMIS en lactantes que han usado chupete con aquellos
que no lo usaron. A pesar que los resultados de estos estudios
tienden a ser coherentes, no hay aun evidencia de que el uso
de chupete evite la incidencia del SMIS (AAP, 2000).
Factores de Riesgo Maternal
Existen, además, otros factores de riesgo, llamados
factores de riesgo maternal, que están asociados con
la conducta de la madre y que afectan al lactante antes y después
del nacimiento.
Entre los factores de riesgo maternal se
incluyen:
- primer embarazo antes de los 20 años de edad
- breve período de tiempo entre un embarazo y el siguiente
- cuidado prenatal tardío o inexistente
- fumar durante y/o después del embarazo
- anormalidades de la placenta
- bajo aumento de peso durante el embarazo
- anemia
- consumo excesivo de alcohol y drogas
- historia clínica de enfermedades transmitidas sexualmente
o infecciones de conductos urinarios (NICHD, 2001).
Como Reducir el Riesgo de que su Bebé Sea Víctima
del SMIS:
Dormir de Espalda y Cuna Segura*

- asegúrese que todos los que cuidan de su bebé lo
pongan de espaldas para dormir
- use un colchón firme, que ajuste bien en la cuna
y que satisfaga las normás actuales de seguridad
- saque de la cuna almohadas, cobertores, plumones, pieles
de oveja, juguetes de peluche, y otros productos blandos
- vista a su bebé con ropa de dormir que no haga necesario
usar otros elementos para cubrirlo
- ubique a su bebé de modo que sus pies queden al
pie de la cuna
- coloque una frazada delgada alrededor de la parte inferior
del colchón de la cuna que cubra al bebé solamente
hasta el pecho
- asegúrese que la cabeza del bebé permanezca
descubierta durante el sueño
- mantenga a su bebé abrigado, pero no excesivamente
- asegúrese que todos los encargados del cuidado de
su bebé entiendan los peligros de una cuna blanda
- evite que el bebé duerma en camas de adultos, camas
de agua, sofás u otras superficies blandas
*de
AAP, CPSC, y NICHD
AAP: http://www.aap.org
CPSC: http://www.cpsc.gov
NICHD: http://www.nichd.nih.gov
(Volver al Principio)
Los Resultados de Investigaciones y Teorias Actuales
Hoy en día, la mayoría de los
científicos cree que los bebés que mueren de
SMIS nacen con una o más condiciones que los hacen especialmente
vulnerables a las tensiones internas y externas a que están
sometidos durante su vida de lactantes. Muchos investigadores
argumentan actualmente, que la clave para encontrar la causa
o causas del SMIS se encuentra en una mayor comprensión
del desarrollo y funciones del cerebro y del sistema nervioso
de los lactantes con SMIS.
Estos científicos sostienen en la
teoría que algunos bebés en riesgo de sufrir
del SMIS tienen defectos en aquellos órganos del sistema
nervioso que controlan la respiración y la frecuencia
cardiaca. Puede ser que la maduración del tronco encefálico
se vea retrasada en lactantes con SMIS. Pareciera que la mielina,
una substancia grasa que facilita la transmisión de
señales nerviosas, se desarrolla más lentamente
en lactantes con riesgo de SMIS que en otros bebés.
“La detección de anormalidades
sutiles en los cerebros de lactantes víctimas del SMIS
indica que no todos los lactantes con SMIS son ‘normales’ a
pesar de la ausencia de anomalías clínicas. La
ocurrencia de anomalías cerebrales apoya el concepto
de que un lactante vulnerable corre el riesgo de sufrir de
SMIS y no un lactante normal. El concepto de lactante vulnerable
es parte clave el modelo de triple riesgo de la patogénesis
del SMIS” (Filiano and Kinney, 1994).
El Modelo de Triple-Riesgo

Los estudios patológicos de lactantes
con SMIS apoyan el punto de vista que estos lactantes poseen
vulnerabilidades subyacentes, que los ponen en riesgo de sufrir
una muerte súbita, un concepto planteado por el modelo
de triple riesgo al describir la secuencia de eventos que conducen
a la muerte de un lactante. Varios científicos están
aplicando este modelo en su búsqueda de la causa(s)
del SMIS.
Lactante Vulnerable. El
primer elemento clave del modelo del triple riesgo presenta
un lactante con un defecto o anomalía subyacente, que
lo hace vulnerable. En este modelo, ciertos factores patofisiológicos
(por ejemplo, defectos en las partes del cerebro que controlan
la respiración o la frecuencia cardiaca, y que ocurren
a temprana edad) explican la vulnerabilidad a la muerte súbita
del lactante.
Período Crítico del
Desarrollo. El segundo elemento en el modelo de
triple-riesgo se refiere a los primeros seis meses de vida
del lactante. Durante este período crítico
del desarrollo, hay fases de crecimiento rápido y
ocurren cambios en los controles homeostáticos. Estos
cambios pueden ser evidentes (por ejemplo, patrones de sueño
y ambulatorios) o pueden ser más sutiles (por ejemplo,
variaciones en respiración, frecuencia cardiaca, presión
sanguínea y temperatura corporal). Puede ser que algunos
de estos cambios desestabilicen temporal o periodicamente
los sistemás internos del lactante.
Tensiones Externas. El tercer
elemento de este modelo considera las tensiones externas. Entre
ellos se puede incluir factores ambientales (por ejemplo, exposición
al humo del tabaco, sobrecalentamiento, o posición decúbito
prono—de estómago) o una infección respiratoria
de las vías superiores, que la mayoría de los
lactantes pueden sufrir y sobrevivir, pero a la que un lactante
vulnerable puede ser incapaz de sobreponerse. Estos elementos
de tensión no causan la muerte del lactante por sí mismos,
pero en un lactante vulnerable “pueden desequilibrar
la balanza contra sus posibilidades de supervivencia” (Filiano
and Kinney, 1994).
De acuerdo a este modelo, los tres elementos
deben interactuar para que ocurra la muerte, la vulnerabilidad
del bebé no es detectada hasta cuando éste entra
al período crítico de desarrollo y queda expuesto
a las tensiones externas.
Anomalías Cerebrales en Lactantes
SMIS
Un conjunto de investigaciones financiadas por el Instituto
Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (National Institute
of Child Health and Human Development, NICHD) ha descubierto
que los lactantes que mueren de SMIS pueden tener anomalías
en distintos lugares del tronco encefálico. Estos resultados
amplían otros anteriores que identificaban anomalías
en la región del cerebro conocida como arcuate nucleus
en bebés que habían muerto de SMIS.
En el estudio del NICHD se encontró que
los lactantes con SMIS tenían una menor ligazón
de la serotonina en el nucleus raphe obscurus, una estructura
cerebral ligada al arcuate nucleus, como también a otras
cuatro regiones del cerebro. Se piensa que estas áreas
cerebrales juegan un papel crucial en regular la respiración,
la frecuencia cardiaca, la temperatura corporal y el despertar
(Panigrahy et al., 2000).
Campaña Dormir de Espaldas
Desde sus orígenes en 1994, la campaña
Dormir de Espaldas (Back to Sleep) se ha concentrado en aumentar
la percepción entre los padres, personal de la salud
y otros cuidadores, sobre la los beneficios de hacer dormir
a un bebé en posición de espaldas. Durante el
curso de esta campaña, se han distribuido casi 80 millones
de folletos, posters, anuncios de servicio público y
videos informativos. La campaña Dormir de Espaldas (Back
to Sleep Campaign) continua como un esfuerzo de salud pública
en todo el país, bajo la responsabilidad principal del
NICHD, de diseminar información y materiales educativos
sobre este crucial tema de salud.
Cuando se inició la campaña
Back to Sleep en 1994, había casi un doble de muertes
por SMIS entre los lactantes Africano-Americanos comparadas
con los lactantes blancos. A pesar de una disminución
de casi un 50 por ciento en número de muertes por SMIS
en ambos grupos, existe aún una significativa disparidad
entre ambos (NICHD, 2002). Continuando sus esfuerzos para alcanzar
a las poblaciones de minorías y poblaciones aisladas
y dar a conocer la importancia de poner los bebés a
dormir de espaldas, NICHD ha establecido asociaciones con grupos
comunitarios para alcanzar a las comunidades de minorías
y otras deficitarias de servicios.
(Volver al Principio)
Muertes por SMIS en Centros de Cuidado Infanti
Del total de muertes debidas al SMIS, veinte
por ciento acontecen en centros de cuidado infantil (Moon,
Patel, and Shaefer, 2000). A pesar de que los medios de comunicación
y la correspondencia enviada han sido en gran medida efectivos
para informar a los centros de cuidado infantil sobre el programa
de Dormir de Espaldas (Back to Sleep Campaign), las medidas
para disminuir otras formas de colocar al bebé para
dormir como también otras medidas de reducción
de riesgos, no se practican universalmente por todos ellos
(Moon and Biliter, 2000). La Oficina de Salud Materno Infantil
de la Administración de Servicios y Recursos para la
Salud patrocina la campaña Cuidado Infantil Saludable
Dormir de Espaldas para promover estos mensajes en los centros
de cuidado infantil. Esta campaña, lanzada oficialmente
en enero de 2003, constituye un esfuerzo nacional para unir
a los participantes en el cuidado, la salud y prevención
del SMIS en la reducción del riesgo de muerte de infantil
en centros de cuidado (AAP, 2003).
Durante los últimos nueve años
la campaña Dormir de Espaldas ha sido notablemente efectiva
en ayudar a disminuir el número de muertes causadas
por el SMIS. La Asociación Americana de Pediatría
advierte, sin embargo, que aunque continua enfatizando la “importancia
de la posición del lactante durante el sueño
como un efectivo factor de riesgo modificable contra el SMIS,” es
también importante “destacar una mayor atención
sobre otros factores ambientales modificables, describir complicaciones
que puedan haber surgido de la modificación de otros
factores de riesgo y hacer recomendaciones sobre otras estrategias
que puedan ser efectivas para reducir aun más el riesgo
de sufrir del SMIS” (AAP, 2000).
Miembros de la Extensión de
la Campaña Dormir de Espaldas (Back to Sleep Campaign)
a las Poblaciones Menos Favorecidas
- Alpha Kappa Alpha Sorority
- Chi Eta Phi Sorority
- Chicago Department of Public Health
- Congress of National Black Churches
- District of Columbia Department of Public Health
- National Association for the Advancement of Colored People
- National Black Child Health Development Institute
- National Coalition of 100 Black Women
- National Medical Association
- National Association of Black Owned Broadcasters
- Pampers Parenting Institute
- Zeta Phi Beta Sorority
Reconocimientos
Miembros del grupo de revisión
Michael Corwin, M.D.
Co-Director
Massachusetts Center for Sudden Infant Death Syndrome
Anne Harvieux, C.I.C.S.W.
Program Administrator
Infant Death Center of Wisconsin
Jeffrey Jentzen, M.D.
Medical Examiner, Milwaukee County, Milwaukee, WI
John Teggatz, M.D.
Deputy Chief Medical Examiner, Milwaukee County, Milwaukee,
WI
Mary McClain, R.N., M.S.
Mássachusetts Center for Sudden Infant Death Syndrome
Marian Willinger, Ph.D.
Special Assistant for SIDS
National Institute of Child Health and Human Development
Para Información Adicional
sobre SMIS y Muerte del Lactante, y una Lista de Coordinadores
de SMIS por Estado, Comuníquese con:
Centro Nacional de Recursos sobre SMIS y Muerte Infantil (National
SIDS/Infant Death Resource Center, NSIDRC)
8280 Greensboro Dr.
Suite 300
McLean, VA 22102
Teléfono: (866) 866-7437, (703) 821-8955
Fax: (703) 821-2098
Correo electrónico: sids@circlesolutions.com
http://www.sidscenter.org
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Otros Recursos de Información sobre SMIS
Academia Americana de Pediatría (American
Academy of Pediatrics, AAP) La mejor manera de contactar la
AAP es a través de su sitio Web: http://www.aap.org.
Para encontrar noticias “policy
statements,” utilice como palabra clave “SMIS.”
Asociación de Programas de SMIS y
Mortalidad Infantil (Association of SIDS and Infant Mortality
Programs, ASIP)
8280 Greensboro Drive
Suite 300
McLean, VA 22102
Teléfono: (800) 930-7437
Fax: (703) 902-1320
Correo electrónico: info@sidsprojectimpact.com
http://www.asip1.org
Fundación C.J. para SMIS (C.J. Foundation
for SIDS) Barry Bornstein, Director Ejecutivo The Don Imus-WFAN
Pediatric Center Hackensack University Medical Center 30 Prospect
Avenue Hackensack, NJ 07601 Teléfono: (201) 996-5111,
(888) 8CJ-SIDS Fax: (201) 996-5326 Correo electrónico: barrycjf@aol.com
http://www.cjsids.com
First Candle/SIDS Alliance
1314 Bedford Avenue
Suite 210
Baltimore, MD 21208
Teléfono: (800) 221-7437, (410) 653-8226
Fax: (410) 653-8709
Correo electrónico: info@firstcandle.org
http://www.firstcandle.org
National Center for Cultural Competence (NCCC)
SIDS/ID Component
Georgetown University Center for Child and Human Development
University Box 571485
Washington, DC 20007-3935
Teléfono: (800) 788-2066, (202) 687-5387
Fax: (202) 687-8899
Correo electrónico: cultural@georgetown.edu
http://www.georgetown.edu/research/gucdc/nccc
National SIDS and Infant Death Program Support
Center
Kathleen Graham, Director
1314 Bedford Avenue
Suite 210
Baltimore, MD 21208
Teléfono: (410) 653-8226, (800) 221-7437
Fax: (410) 415-5093
Correo electrónico: kathleen.graham@firstcandle.org
http://www.firstcandle.org/health/health_human.html
National SIDS and Infant Death Project IMPACT
8280 Greensboro Drive
Suite 300
McLean, VA 22102
Teléfono: (703) 902-1260, (800) 930-7437
Fax: (703) 902-1320
Correo electrónico: lcooper@sidsprojectimpact.com
http://www.sidsprojectimpact.com
U.S. Consumer Product Safety Commission
4330 East-West Highway
Bethesda, MD 20814-4408
Teléfono: (800) 638-2772
Línea del Consumidor (Consumer Hotline): Llamada gratis
para obtener información sobre seguridad de productos
y para informar sobre productos inseguros (Call toll-free to
obtain product safety information and to report unsafe products.)
Fax: (301) 504-0124
Correo electrónico: info@cpsc.gov
http://www.cpsc.gov Hay una sección con información
en español
Información sobre la Campaña Dormir de Espaldas
(Back to Sleep Campaign)
The National Institute of Child Health and
Human Development
Back to Sleep Campaign
31 Center Drive, Room 2A32
Bethesda, MD 20892-2425
Public Information: (301) 496-5133
Fax: (301) 496-7101
http://www.nichd.nih.gov
To order campaign materials, call toll-free: 1-800-505-CRIB
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Publicación del Centro Nacional de
Recursos
sobre SMIS y Muerte Infantil
National SIDS/Infant Death Resource Center (NSIDRC)
8280 Greensboro Dr.
Suite 300
McLean, VA 22102
Teléfono: (866) 866-7437, (703) 821-8955
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El Centro Nacional de Recursos sobre SMIS
y Muerte Infantil (NSIDRC) es financiado mediante un contrato
de Circle Solutions, Inc., con Maternal and Child Health Bureau
(MCHB), Health Resources and Services Administration, U.S.
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Su reproducción es gratuita. Deberá darse crédito,
de acuerdo a las normás establecidas de publicación,
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(301) 443-2115
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Last Updated May 26, 2005
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